Las pólizas de seguros son documentos confusos y aburridos, repletos de un vocabulario legal que puede ser una pesadilla al leerlos.

Te recomendamos evitar pasar por alto el leer tu póliza de seguro, porque entender tu seguro puede ayudarte a evitar, luego de un accidente, costosos riesgos que no se encuentran asegurados o frustraciones con tu compañía de seguros.

Así que es momento de comenzar y te recomendamos conocer:

1. Carátula de tu póliza

Es lo mas importante (pero no debe ser lo único que leas), ya que es un resumen de los actores involucrados y la puesta en escena:

Compañía de seguro o asegurador: es quien asume el riesgo del asegurado y quien debe pagar una indemnización en caso de que ocurra el siniestro a cambio recibe una prima mensual por parte del contratante.
Contratante: la persona que contrata el seguro ( en la mayoría de los casos eres tu mismo )y debe pagar la póliza a la compañía aseguradora según las condiciones establecidas en el contrato.
Asegurado: persona protegido por el seguro (Tu) y si ocurre algún siniestro es quien recibe la indemnización, salvo que se traspase a otro beneficiario.
Beneficiario: persona que recibe la indemnización del seguro en caso de ocurrencia del seguro. Normalmente suele ser la misma persona que el asegurado. pero puede ser una persona distinta. Por ejemplo, en los seguros de vida.
Vigencia: Desde cuando y hasta cuando tendrá vigencia el contrato
Prima: Monto que deberá pagar el contratante a la compañía de seguros por la cobertura adquirida.

2. Niveles de cobertura

Existen diferentes coberturas, lee con detalle cada una que se encuentre en tu póliza y entérate si es la adecuada para ti. Te decimos cuales son las mas comunes:
Daños materiales: Garantiza la reparación de los daños que pueda sufrir el vehículo a consecuencia de choque, vuelco, cristales rotos, incendios, etc.
Robo total: Ampara la pérdida total del vehículo por robo o asalto, los daños materiales y pérdidas sufridas a consecuencia de estos eventos.
Responsabilidad civil: Cubre los daños ocasionados por el conductor a terceras personas
Gastos médicos a ocupantes: Cubre los gastos referentes a atención médica al conductor y a otros ocupantes del vehículo.
Extensión de cobertura en responsabilidad civil: Abarca daños a terceros para el titular de la póliza al conducir un automóvil diferente al amparado, quedan fuera los vehículo en renta o de uso diferente al particular.
Equipo especial: Este seguro ampara los accesorios, adaptaciones, conversiones y rótulos instalados en el vehículo, distintos a los originales, siempre y cuando sean de fábrica.
Convenio expreso: Permite amparar los daños ocurridos durante los usos o servicios diferentes que le podamos dar al vehículo como si se usa para el arrastre de remolques, para impartir clases de manejo, para pruebas de seguridad, etc.
Fuerza o asistencia legal: Durante un accidente automovilístico, la aseguradora cubre la fianza que garantiza la liberación inmediata del conductor y del vehículo, así como la asistencia legal de un abogado.
Asistencia en viajes: Cubre la asistencia médica, legal y auxilio vial durante los viajes del asegurado dentro de la república y en el extranjero.

3. Conoce las condiciones y exclusiones de tu póliza

Para tu seguridad es muy importante que al hacer tu contratación estés consiente de que tu valor en riesgo se encuentre especificado en tu póliza y bien definido bajo qué circunstancias se excluye o se considera en la cobertura.
Encuentra las excepciones a las exclusiones.
Es más fácil excluir una perdida completamente y luego dar alguna protección, que tratar de excluir todo lo que la aseguradora no quiere dar de cobertura.
Verifica siempre las secciones referidas.
Cuando una póliza se refiere a otra sección, verifica esa sección referida inmediatamente.
• Presta mucha atención a las conjunciones.
Si una póliza de seguros hace una lista de requisitos y usa “y”, entonces todo los que está en la lista debe satisfacerse para aplicar la cobertura o exclusión. Pero si se usa “o”, sólo uno de los requisitos se debe cumplir. O bien, el empleo del término “sin embargo” incluso puede significar que se puede olvidar de todo lo que se ha dicho inmediatamente antes, así que no olvides verificar éste cuando leas tu póliza.

Consejo final:

Tómate tu tiempo para leer tu póliza y la protección que te ofrece, si encuentras algún riesgo que no esta cubierto o descubres que tienes un seguro insuficiente, es hora de buscar una nueva cobertura, compara, busca precio, etc.

Si algo no te queda completamente claro y eres asegurado nuestro, solicítanos que te expliquemos todo hasta que no tengas ninguna duda: contacto@istra.com.mx