El fin de toda empresa es llevar a cabo la maximización de utilidades. Para poder llevar a cabo lo anterior es necesario tener claro dos conceptos fundamentales en la generación de los mismos. Estos conceptos son Ingresos y Gastos. Los ingresos provienen principalmente de la venta de los productos que produce la empresa. El ingreso lo podemos descomponer en dos factores, precio y cantidad. Para seguir una estrategia de ventas debemos enfocarnos en cualquiera de estos dos factores. En cuanto a los gastos estos podrían provenir de múltiples fuentes. Dentro de las fuentes de gastos, una que resulta importante tener en cuenta es la de los gastos que se generan como consecuencia de un imprevisto. Estos gastos son muy recurrentes en las distintas empresas y dependen en gran medida del giro de nuestro negocio. Al momento de buscar mitigar los efectos adversos que estos gastos pudieran tener sobre nuestras utilidades resulta útil tomar en cuenta los distintos seguros que se encuentran a nuestra disposición en el mercado.

Dentro de los puntos que conviene tomar en consideración al momento de adquirir seguros para crear mayores utilidades dentro de nuestra empresa, los más importantes son los siguientes:

Tipo de seguro.- Existen distintos seguros que se encuentran a nuestra disposición en el mercado y que podrían sernos de gran ayuda para mitigar posibles efectos adversos que se pudieran presentar sobre el patrimonio de nuestra empresa. Dependiendo del giro de nuestro negocio nos convendrá obtener uno u otro tipo de seguro.

Póliza.- Otro punto importante a tomar en cuenta al momento de adquirir seguros para nuestras empresas es el del contrato de seguro. Al momento de obtener una póliza resulta útil asegurarnos de que ésta contiene todas las características deseables para nuestros seguros. Además de lo anterior resulta útil tener ésta en un lugar seguro para poder acceder fácilmente a ella al momento de así requerirlo.

Prima.- La prima es el pago que tendremos que hacer para poder contar con nuestro contrato de seguro. La prima se paga usualmente una vez al año, sin embargo, esta periodicidad podría variar dependiendo de lo estipulado en nuestra póliza de seguro.

Una vez que hemos tomado en cuenta los puntos anteriores, el siguiente paso será acercarnos a aquella compañía aseguradora confiable que ponga a nuestra disposición los seguros que requerimos para nuestras empresas. Con ayuda de éstos podremos disminuir distintos gastos imprevistos y generar mayores utilidades dentro de nuestras empresas.