Todas las personas que nos encontramos dirigiendo una empresa debemos buscar la manera de mitigar los distintos riesgos a los cuales nos enfrentamos en el día a día de nuestras operaciones. Esto con el fin de reducir los distintos costos no programados que podrían surgir como consecuencia de un evento catastrófico dentro de la empresa. Prevenir para disminuir el impacto de los riesgos a los cuales nos encontramos sujetos nos permitirá tener una mayor utilidad pues tendremos que invertir menos recursos para resarcir los daños que dichos riesgos pudieran provocar en el patrimonio de la empresa. La manera más fácil de llevar a cabo esto es a través de distintos seguros que nos permitan proteger distintos aspectos de la empresa que dirigimos.

Al momento de considerar adquirir seguros empresariales conviene tener clara las distintas etapas de gestión de riesgos:

Identificación.- Lo primero que debemos hacer al momento de buscar llevar a cabo una gestión de riesgos dentro de nuestra empresa es identificar los distintos riesgos a los cuales nos encontramos expuestos.

Medición.- Una vez que hemos identificado estos riesgos el siguiente paso será medir cual es el posible impacto negativo que podría provocar sobre el patrimonio de la empresa. Esto nos ayudará a determinar que tan importante es cuidar determinados riesgos dentro de la empresa.

Monitoreo.- Una vez que tenemos identificados y medidos los riesgos a los cuales nos encontramos sujetos el siguiente paso será estar al pendiente de dichos riesgos. Esto nos permitirá en algunas ocasiones eliminarlos y, en otras, tomar las medidas necesarias para que la afectación en el patrimonio de la empresa no sea severo.

Mitigación.- Si a pesar de haber tenido un monitoreo sobre el riesgo, éste se llega a presentar el siguiente paso será mitigar los efectos adversos. La mitigación nos permitirá disminuir el efecto catastrófico que un riesgo podría tener sobre el patrimonio de la empresa. La manera más fácil de mitigar los efectos de los distintos riesgos a los cuales se enfrenta la empresa es a través de la adquisición de seguros empresariales que protejan a la misma.

Una vez que hemos tomado en consideración los pasos del proceso de gestión de riesgo lo siguiente será acercarnos a aquella compañía aseguradora que ponga a nuestra disposición los distintos seguros empresariales que requerimos. Con ayuda de esta compañía aseguradora podremos mitigar los efectos adversos que los riesgos pudieran provocar sobre el patrimonio de nuestra empresa.