En los últimos meses mucho se ha hablado en los medios de comunicación acerca de las distintas reformas que se han llevado a cabo en materia financiera en el país. En ocasiones las opiniones resultan ser acertadas sin embargo no pocas veces estas opiniones resultan poco informadas. Ante el exceso de información que abunda en los medios de comunicación resulta útil tener algunas ideas claras acerca del impacto real que tendrá le reforma financiera en determinados aspectos de la economía. En el caso de los seguros en concreto, la reforma resulta ser bastante positiva pues quedan prohibidas las ventas atadas.

¿Qué es una venta atada?

Una venta atada es aquella que se da cuando se obliga al consumidor a adquirir determinado bien o servicio al momento de adquirir el bien principal. En el caso de los seguros, lo que muchas veces sucede es que las instituciones financieras obligan a las personas que acceden a sus productos financieros a adquirir determinado seguros para mitigar los posibles riesgos que pudieran surgir durante la relación contractual. El más común de estos seguros es el seguro de vida que se utiliza para que la obligación quede cubierta en caso de que fallezca la persona que había obtenido el producto financiero.

Muchas instituciones han implementado ventas atadas al momento de poner a disposición de sus clientes determinados productos financieros. Estas ventas atadas van desde obligación de contar con una cuente de cheques en la institución financiera hasta adquirir algunos seguros al momento de obtener determinados tipos de crédito. La reforma financiera prohíbe explícitamente el condicionar la venta o contratación de determinadas operaciones o servicios financieros a la contratación de otra operación o servicio financiero. Lo anterior resulta benéfico para el consumidor pues éste tendrá la oportunidad de adquirir los servicios financieros complementarios con el intermediario de su preferencia.

El mayor impacto de lo anterior se debe al hecho de que el consumidor de servicios financieros de determinada institución financierapodrá acceder a una amplia gama de servicios complementarios a través de distintas instituciones financieras. En cuanto a losseguros, el consumidor de productos financieros podrá elegir libremente a la institución aseguradora de su preferencia para contratar el seguro que más se ajuste a sus preferencias y necesidades. Esta libre competencia se verá reflejada en el hecho de que el consumidor podrá acceder a seguros en el mercado a precios más competitivos. Elegir esa compañía aseguradora confiable traerá mayores beneficios a nuestra economía.